No creo en ti. Tampoco en ti. Menos en ti... ni en ti, ni en ti, ni en ti... por qué entonces me obligáis a qué sí conmigo? Mírate al espejo. Toma el momento desnud@. Pero hazlo sincero, si eres capaz... sin careta, sin personajes, sin inventos, sin la capa que enseñas, sin mentiras, sin basura, sin falsa felicidad, sin paz. Acaso no lo sientes dentro con dolor agudo? No sientes en tus tripas el frío?
Solamente a veces, momentos, el "ni en ti" se detiene. Y yo dejo de querer saber lo mío. Chispitas. Brillos. Porciones de luz. Sinceridad. Vida... Fácil de percibir. Un encuentro de esta magnitud siempre llega con las cartas boca arriba. En mi caso, la diferencia es muy marcada. Mucho. Mi mirada.
Me gusta lo que escribes aquí. Más sincero, más directo, más sencillo. Pero siento decirte que yo, a veces, me miro al espejo "desnuda" y no me disgusto. No es siempre así, pero a veces pasa.
ResponderEliminarEl secreto del post reside en "a veces", "momentos",... etc. Solamente trataba de decir que creo en eso, en isntantes de las personas o de mi. Las "versiones completas" no me las creo, experiencia vital.
ResponderEliminarSí, a veces se siente el frío y más en este mundo de hoy en día. Pero, es mejor no hacerle mucho caso a veces, para poder seguir con energía. No podemos hundirnos tan fácilmente ni ahora, ni nunca. Es mejor intentar ignorar ciertas cosas, poner la mente en blanco, aunque nos estemos engañando y en el fondo se perciba... y algún día puedes estallar, somos humanos. Es como un mecanismo de defensa, en este mundo asqueroso algo tienes que intentar buscar. Además, por intentarlo, no se pierde nada.
ResponderEliminarQuizás hayan cosas que se compongan de instantes, como la felicidad, que yo creo que más que una meta, son instantes.
Me gustó mucho lo que escribiste.
Saluditos.